martes, 27 de junio de 2017

HÁBITOS MENTALES POSITIVOS

- Agradecer (a ti, a los demás, a la vida, a Dios…).
- Aceptar/amar incondicionalmente (a ti y a los demás).
- Creer en ti y en la vida. Confiar.
- Permitirte pedir lo que quieres. Merecer.
- Pregúntate continuamente: ¿Esto me lleva a mis objetivos de vida?
- Enfocarte y desarrollar tus cualidades, fortalezas y talentos.
- Celebrar los éxitos diarios (tuyos y de los demás).
- Dar sin esperar nada a cambio.
- Pedir ayuda cuando la necesites.
- Elegir ser feliz. Disfrutar sanamente.
- Meditar, disfrutar del silencio, cuidar tu cuerpo, descansar.
- Etc.
El secreto para cambiar un hábito es substituirlo por otro.

sábado, 25 de marzo de 2017

RECORDANDO CONVERSACIÓN FORO UMA PSICOLOGÍA CON MI COLEGA Mª JOSÉ ZOILO

Buenos días Mª José, respondiendo un momento al Foro de Motivación he descubierto tu exposición sobre la Psicología Positiva y, lógicamente, no me he podido resistir en comentar algunas temas sobre esta rama de la Psicología.

En primer lugar, felicitarte por la claridad y capacidad de síntesis.

Desde mi punto de vista profesional y personal, esta vertiente práctica y de construir en pro a la felicidad y la satisfacción humana y, el apoyo y refuerzo de las cualidades que lo favorecen, es enriquecedor para la persona y para la sociedad.

Es cierto que requiere un aprendizaje, si nos paramos a observar un poco a las personas que tenemos a nuestro alrededor, obtendremos la conclusión que, en general, tenemos formas de comunicarnos negativas, defensivas, violentas...
Que se basan en un aprendizaje erróneo de base en nuestra forma de comunicarnos, lo que nos induce a obtener por parte de nuestro entorno a respuestas poco deseadas.

Si cambiamos, hagamos la prueba, solo la actitud. Imaginad, cierra los ojos, te levantas con "mal humor", sin causa aparente, te miras al espejo, ceño fruncido y mirada apagada, abre los ojos, cambia la expresión, no forzada, inténtalo de nuevo, relaja la expresión piensa en la sonrisa de tu pareja, tu hermano/a, tus hijos/as...mírate. Es ahora tu sonrisa más auténtica? Pues esfuérzate en mantenerla, cuando salgas a la calle sonríe, saluda con buenos días con sonrisa...hazlo. Seguro que este cambio de actitud ha mejorado ese "mal humor" inicial del día. Y obtendrás mucho más de la vida este día que se inició nublado en tu ánimo.

Bien, esto es un ejercicio muy básico, pero funciona.

Si somos conscientes de nuestros estados de ánimo, la causa que lo provocan y controlamos nuestros pensamientos negativos, relativizamos, buscamos los "pros", los valores en alza...seremos capaces de fluir por la vida con más entusiasmo, alegría, felicidad... y éxito.

Cada persona es la dueña de sus emociones, las puede modular, analizar e incluso modificar con solo un cambio de actitud. Además, la actitud positiva ante tu entorno, te genera un feedback predominantemente positivo, como entes sociales que somos.

Somos como nos comunicamos. Si nuestra comunicación es positiva, generamos la sinergia del éxito, de construir.

Si queremos vincular la Psicología Positiva al éxito de vida y, entendiendo éxito como la obtención de tus objetivos personales. En primer lugar, la persona debe conocerse a si misma y analizar sus "sueños" individuales. Y trabajar para obtenerlos, preparándose y marcando su camino. Desarrollando fortalezas y trabajando las debilidades. Sabiendo y siendo conscientes que la vida es movimiento, el movimiento cambio y evolución, mejor ser proactivo, hacia tus metas que dejarse llevar, a veces, a la deriva.

Combinar con el saber esperar el momento, la paciencia, la constancia, desarrollar valores humanos de crecimiento. Apartar la destrucción y la violencia, fundamentarse los principios sociales que mantienen al colectivo, respeto, amor y paz.

Además, para encontrar tu camino, a mi modo de ver, hay tres elementos que te ayudan:
1.- lo que sabes es tu CONOCIMIENTO
2.- lo que piensas que debes hacer es tu CONCIENCIA
3.- lo que te gusta es tu PASIÓN

Une los tres elementos y tendrás tu VOCACIÓN.

Encuentra tu vocación! Cuanto más fuerte sean esos tres elementos en tu persona, más trabajes en ellos y los desarrolles...mayor será tu ÉXITO. Pruébalo!

Gracias por leerme. Un cordial saludo.

Alicia Martín

jueves, 5 de enero de 2017

Para mí...CARBÓN

Para mí ... CARBÓN

¿Quién lo diría? Consumista hasta las trancas y esperanzada, como cualquier hija de vecina, en que me toque la lotería…pero un buen pellizco, aunque sea sin meter.

Pues sí, parece que madurar trae consigo ser más realista…o, quizás, conformista. Menos ambiciosa?…no…no, no lo creo.

El caso es que como dice el título de este articulillo de blog, mi blog, intermitente pero lleno de mí; en este inicio de año 2017 y con mi mochila llena de ilusiones, motivaciones, proyectos y amor…pues para estos Reyes Magos que, de forma costumbrista llegarán esta noche, solo quiero que me traigan CARBÓN. Y no porque haya sido mala, que no más que otros años (jeje), es que siento, por primera vez en mi vida, que lo tengo todo, que cada vez que me despierto, estoy obligada (moralmente) a dar las gracias a Dios, a mi familia, a la vida, a los genes y a la ciudad donde vivo.

Sin ánimo de generar envidias, ese mal tan generalizado en nuestra sociedad propio de las personas incapaces de ser autosuficientes y generosas con el prójimo, a lo que iba, está claro que “quién algo quiere, algo le cuesta”…y yo quiero, me cueste lo que me cueste.

Que no me importa levantarme en la noche profunda para empezar a trabajar antes de que amanezca, me entusiasma mi trabajo. Que cada día me gusta más el camino que he tomado y mi rumbo. Aunque con ello, haya tenido que dejar ideas y personas en el camino. Y no porque las desprecie o no me parezcan válidas, solo que una vez que tomas decisiones y son las de “construir un mundo mejor”, aunque suene utópico (que no lo soy); es en ese momento, cuando sabes que avanzando en ese paso a paso que te has marcado, tienes personas que debes dejarlas que sigan otro rumbo que no es el tuyo, ni peor ni mejor, es otro camino. E ideas que quedan sin sentido ante las nuevas puertas que se abren enfrente de mí.

Pues con una vida plena, llena de gratitud por lo que estoy viviendo, solo puedo escribirles a los Reyes Magos de Oriente para mí…CARBÓN. Del resto me encargo yo.

jueves, 11 de agosto de 2016

ENTALENTÍZATE

En estos últimos tiempos, la palabra “Talento” tiene un uso permanente en nuestro discurso, sin ser conscientes de lo etérea que puede resultar, pues es algo intrínseco a todas las personas, es nuestra capacidad para realizar alguna actividad, nuestra potencialidad. Algo que, anteriormente denominabamos “aptitud”.

Claro que, en realidad, no se visibiliza hasta que no lo muestras con el desempeño, el comportamiento, la conducta, la actitud…como lo quieras llamar.

Pero el talento no es una ciencia infusa que por arte de magia aparece en las personas, sin duda tiene parte de capacidad “innata”, aunque en realidad, lo aprendido y estudiado unido a tus cualidades potencia tu propio talento.

Gestionar el talento con el impulso positivo de las emociones permite obtener mejores resultados y nos acerca más al éxito.

Además, las emociones se contagian y es nuestra propia responsabilidad aprender a gestionarlas por nuestro bien y el de las demás personas de nuestro entorno. Ya que todas las personas estamos conectadas, así pues todas afectamos a nuestra realidad.

Con esta misma deducción, las emociones positivas en el trabajo retienen talento del capital humano adscrito a la organización, a su vez obtiene más implicación del mismo.

Y, como cualidades que nuestro talento es conveniente muestre como propias de nuestra personalidad son, las tres “H”:

• Humildad, para seguir aprendiendo y permitir que las personas que tenemos a nuestro alrededor aprendan con nosotros.

• Humanidad, sensibilidad y no egoismo, que permite hacer colectivo, grupo humano, equipo, sociedad.

• Humor, que alegra la mente, genera sonrisas que positiviza todas nuestras acciones, liberando creatividad y energía. En la sinergia de los buenos actos, resultados, desempeños…

martes, 9 de agosto de 2016

CUANDO CREES QUE ESTÁS DE VUELTA...


Ciertamente, entre nuestros mecanismos mentales, conforme adquirimos experiencia y edad, nos solemos acomodar nuestro pensamiento a creencias y aprendizajes vividos para eludir el propio estrés que generan los cambios, lo desconocido o las emociones fuertes. Al fin y al cabo, para creernos que dominamos la situación y llevar el control de nuestras propias vidas.

Considerar que es una mala gestión del cerebro humano, no es justa, pero ser consciente de estos procesos y detectar cuando son puros mecanismos mentales de defensa que nos evitan disfrutar de nuevas circunstancias, aprender, tener nuevas vivencias enriquecedoras y, sobretodo, sacarnos de nuestro espacio de confort que nos permita prosperar y avanzar.

Ya que el ser humano se caracteriza por la inteligencia, seamos capaces de utilizarla, de manera objetiva, sin dejarnos condicionar demasiado por prejuicios y creencias que nos limitan y disminuye la capacidad de visión.

Desde nuestra cultura se penaliza el error en demasía, los fracasos son considerados como traumas. Pues quitemos esas trabas mentales, cometer errores es humano y aprender de ellos es lo que nos capacita y mejora. Solo requiere tomar la actitud positiva de vida de aprendizaje constante hacia la mejora, hacia la toma de decisiones que te permita avanzar, a afrontar riesgos y nuevos retos desde la responsabilidad y el compromiso.

Y, sobre todas las decisiones que tomemos, ponerle corazón y conocimiento.

Existe un refrán que dice: de los miedos nacen los corajes y de las dudas las certezas.

Y otro que apunta: quien siembra, recoge.

¿Qué esperas este año recoger: miedos y dudas o, por el contrario, corajes y certezas?

Feliz verano, se inicia un nuevo curso académico, prepárate para disfrutar aprendiendo.

CUANDO LO NUEVO SE HACE COTIDIANO


Me encanta recordar el olor a nuevo del material escolar que tantos años disfrutaba en mi época estudiantil y, posteriormente, mi prole también. Esos libros recién estrenados, esa ilusión en el reencuentro de tus compis de aula y de los nuevos miembros de cada año.

En mi caso, casi toda la educación fue solo con compañeras, de mí mismo sexo…a mi modo de ver algo aburrido y poco enriquecedor. Educar en sociedad es educar para una sociedad completa. Con hombres y mujeres; si formas y aprendes separando los sexos, estás parcializando la convivencia y dificultando un aprendizaje conjunto de una sociedad global.

Generar hábitos se hace con la experiencia en comportamientos recién aprendidos que primero requieren esfuerzo, seguimiento, caer y reaprender, sobretodo motivación para el cambio y voluntad. Aprender los conceptos de los nuevos hábitos es lo más fácil, pero incorporarlo a tu estilo de vida, implementarlos en tus pensamientos, generalizarlos en tus comportamientos…eso, ya es más difícil.

La palabra es habituarte. Hacer lo nuevo cotidiano. En el amplio sentido positivo de este vocablo, amable y equilibrado.
Por ello, se hace fundamental educar en igualdad, compartiendo desde los inicios en las aulas una convivencia conjunta, generando hábitos de sociedad que avanza en equidad y se hace más completa.

EDUCAR EN IGUALDAD